A través de la pintura los niños descubren a un mundo lleno de colores, formas, trazos e imaginación, simbolizan sentimientos y experiencias. La pintura estimula la comunicación, la creatividad, la sensibilidad y aumenta la capacidad de concentración y expresión de los niños. Es por eso por lo que la pintura está indicada como tratamiento terapéutico de los niños

La pintura como cualquier otro tipo de actividad es un aprendizaje que se puede enseñar a través del ejemplo, ya sabemos el aprendizaje por imitación

La pintura no define la edad. A partir del momento que el bebé consigue sujetar un objeto en la mano, podrá empezar a hacer garabatos, dibujar y pintar. Es uno de los ejercicios más gratificantes para el pequeño y sus padres aunque a partir de los 5 o 6 años, los niños ya querrán crear, de una forma más libre y personal

La pintura es arte y no debe ser una actividad repetidora ni condicionada a viejos patrones. Los cursos de pintura infantil también son recomendables; en ellos los niños pueden aprender a utilizar diferentes materiales y distintas técnicas.

Los beneficios de la pintura para los niño

Con la pintura se disminuye la ansiedad y se amenizan los miedos y las expectativas. A través de un pincel o de otra herramienta, los niños expresan sus inquietudes y sus emociones, se tranquilizan y serenan. Y al mismo tiempo, desarrollan sus gustos y perfil artísticos.

En resumen, la pintura es beneficiosa para los niños porque:

  1. Ayuda en el desarrollo de su individualidad y de su autoestima.
  2. Fomenta una personalidad creativa e inventiva.
  3. Desarrolla habilidades para resolución de problemas.
  4. Organiza sus ideas.
  5. Estimula su comunicación. La hace más efectiva.
  6. Favorece la expresión, la percepción, y la organización.
  7. Desbloquea la creatividad.
  8. Favorece la expresión de los sentimientos.
  9. Serena y tranquiliza.