Esencialmente, la psicomotricidad favorece la salud física y psíquica del niño. Se trata de una técnica que le ayuda a dominar de una forma sana su movimiento corporal, mejorando su relación y comunicación con los demás.

La psicomotricidad es una actividad especialmente recomendada para aquellos que presentan hiperactividad, déficit de atención y/o concentración y dificultades de integración en el colegio.

Los ejercicios de psicomotricidad permiten al niño explorar e investigar, superar y transformar situaciones de conflicto, enfrentarse a las limitaciones, relacionarse con los demás, conocer y oponerse a sus miedos, proyectar sus fantasías, vivir sus sueños, desarrollar la iniciativa propia, asumir roles, disfrutar del juego en grupo y expresarse con libertad.

Los beneficios de la psicomotricidad en los niños y bebés

  1. Conciencia del propio cuerpo parado o en movimiento.
  2. Dominio del equilibrio.
  3. Control de las diversas coordinaciones motoras.
  4. Control de la respiración.
  5. Orientación del espacio corporal.
  6. Adaptación al mundo exterior.
  7. Mejora de la creatividad y la expresión de una forma general.
  8. Desarrollo del ritmo
  9. Mejora de la memoria.
  10. Dominio de los planos horizontal y vertical.
  11. Nociones de intensidad, tamaño y situación.
  12. Discriminación de colores, formas y tamaños.
  13. Nociones de situación y orientación
  14. Organización del espacio y del tiempo.

Diversión segura

La psicomotricidad es una técnica que, a través de ejercicios corporales, trata de potenciar, instaurar y/o reeducar la globalidad de la persona, aspectos motores, cognitivos y afectivos, fomentando la creatividad, la concentración y la relajación.